Cómo reconocer el maltrato en las relaciones de dominación/sumisión

Existen pocas cosas en las que todo el mundo esté de acuerdo en el mundo del BDSM, pero afortunadamente una de ellas es la necesidad de demarcar claramente la diferencia entre una relación BDSM sana y una relación basada en el abuso y la explotación. Para ello se ha llegado a un acuerdo basado en los parámetros de “seguro, sensato y consensual” (SSC). En líneas generales, esto quiere decir que no debe producirse lesiones físicas graves (“seguro”), que no debe haber daño ni manipulación emocional (“sensato”) y que todo lo que ocurre se realiza con el consentimiento de los participantes (“consensual”). Hay que admitir, de todas formas, que aún existe una cierta controversia sobre el significado exacto del SSC. Hay personas y parejas que quieren vivir el BDSM de forma extrema, lo que les lleva a hacer cosas que la mayoría juzgaría que rompen el SSC pero que dada la experiencia y la trayectoria personal de esas parejas pueden ser perfectamente éticas y legítimas. Sin embargo, hay otros casos en los que existe un claro abuso, maltrato y explotación. El leer varios ejemplos de esto en círculos BDSM de internet me ha llevado a escribir este artículo, que espero que sirva de punto de reflexión sobre este tema. No voy a hablar aquí de casos de violación y abuso sexual realizados con el uso descarado de la coacción y la violencia, sino de formas más sutiles de maltrato que se basan en la manipulación mental y que precisamente por eso pueden resultar más dañinas.Creo que el maltrato dentro del mundo BDSM no es muy distinto del que se da en relaciones vainilla, y no existe evidencia de que sea más frecuente. Pero sí es verdad que por su propia naturaleza el BDSM facilita los maltratos. Primero, existen una serie de mitos y discursos sociales dentro de la cultura BDSM que dificultan el reconocimiento de la situación de maltrato. Segundo, la falta de aceptación del BDSM por la sociedad en general dificulta que las víctimas puedan denunciar el maltrato, pues para hacerlo deberán revelarse como aficionadas a estas “perversiones” y exponerse a ser doblemente victimizada por ello. Por otro lado, aunque se ha escrito mucho sobre el maltrato en la pareja, muchas de las descripciones que se hacen del maltratador invitan a pensar que las relaciones BDSM son abusivas, cuando esto está muy lejos de la realidad. Por estas razones, pienso que es muy importante abordar el tema del maltrato en el contexto exclusivo de una relación BDSM.

Con el ánimo de alertar a potenciales víctimas y de llamar la atención sobre el tema al colectivo BDSM, he confeccionado una lista de los síntomas que potencialmente pueden conducir a situaciones de abuso amparadas en un falso BDSM. Esta lista no pretende ser ni mucho menos exhaustiva y se basa en mis observaciones personales y en los comentarios que he ido leyendo por internet. Por lo tanto, debe considerarse sujeta a discusión y como un proyecto en curso. Las características no se refieren a comportamientos puntuales, sino modos de acción globales. El que una persona posea una o dos de ellas quizás no sea causa de alarma, pero varias juntas deben encender la luz roja. Me refiero al maltratador en género masculino y a la víctima en género femenino porque lo más frecuente es que el hombre maltrate a la mujer, pero eso no excluye que exista el abuso entre todo tipo de combinaciones de géneros.

Considerar los límites de la sumisa como algo a superar.

Una de las características esenciales del maltrato es que no se respete la consensualidad. El maltratador verá tus límites como un desafío al control absoluto que quiere ejercer sobre ti e intentará por todos medios desgastarlos o romperlos directamente.

Problemas con la “palabra de seguridad”.

La primera pista que suelen dar muchos maltratadores en el mundo BDSM es que objetan al uso de la palabra de seguridad. Es lógico que lo hagan, pues la palabra de seguridad es la mejor herramienta de la que dispone la sumisa para asegurarse de que se respeta su consentimiento en todo momento. Es cierto que hay parejas BDSM que no usan la palabra de seguridad, bien porque para ellos decir “¡para!” es suficiente, bien porque han evolucionado con el tiempo a una relación extrema de D/s donde la sumisa se abandona completamente en la confianza que deposita en el Dominante. La señal de peligro es cuando el Dominante se niega a que uses la palabra de seguridad al principio de una relación. Otras veces se dificulta el uso de la misma, exigiendo que se use lo menos posible, haciendo pagar un precio por su uso (decir que no eres lo suficientemente sumisa, terminar la sesión, mandarte a casa…), o respondiendo con enfados y peleas.

Establecer un tipo de relación extrema para el que no está preparada la sumisa.

Normalmente las relaciones BDSM progresan a través de varias etapas. Se empieza haciendo sesiones de juegos ligeros… unos pocos azotes, algo de bondage, ordenar algo que estás desando hacer de todas formas. A lo largo de meses, las sesiones se van haciendo más largas y más intensas, y algunos elementos empiezan a introducirse en la vida real. Si los dos participantes deciden evolucionar a una relación D/s de tiempo completo (también llamada 24/7), esto se va estableciendo de forma gradual, introduciendo órdenes y disciplinas una a una y explorando las consecuencias. Muchas parejas deciden no entrar en esa etapa. Muy pocas llegarán a la relación Amo/esclava, conviviendo en servidumbre total. El maltratador buscará saltarse toda esas etapas intermedias y establecer una relación D/s a tiempo completo de entrada, o incluso de Amo/esclava.

Provocar sentimientos de culpa.

El peor maltratador es el que usa métodos de manipulación psicológica para controlarte, y una de las formas más eficaces de hacerlo es a través del sentimiento de culpa. A veces te salen por donde menos te lo esperas. Por ejemplo, puede decirte que le has hecho mucho daño, que has herido sus sentimientos. Si, como haría cualquier persona normal, dices que lo sientes, establece una dinámica en la que continuamente tienes que expiar esa falta, además de tener que tener cuidado para no herir sus sentimientos otra vez. Eso te pone a la defensiva. Se cuestiona tu comportamiento, pero nunca el de él. Una de las acusaciones más frecuentes es que no eres suficientemente sumisa, que no te entregas completamente a él. La sumisión se convierte en una obligación, en algo que define tu valor como persona en lugar de ser una elección que haces porque te hace feliz.

Hacerte romper con tu entorno social.

Esta es una técnica muy usada por las sectas: se te convence de que tu familia y tus amigos no te convienen, que ellos tienen la culpa de lo mal que te ha ido hasta ahora. Tienes que romper con ellos e integrarte en el nuevo entorno social del maltratador. Con ello se te priva del referente de personas que te pueden aconsejar y se te pone en una situación de máxima vulnerabilidad psicológica.

Aliarse con sus amigos para manipularte.

Los maltratadores más sofisticados se arropan en un entorno de gente que piensa y hace como ellos. Confirman sus mutuas mentiras y pueden llegar a organizar elaborados esquemas de manipulación y presión psicológica. Se impone la “ley del rebaño” y nadie se atreve a romper la disciplina y la lealtad al grupo, aún enfrentados a situaciones moralmente repugnantes. También se suelen cultivar creencias y mitos colectivos (por ejemplo, la supremacía masculina) que justifican el comportamiento abusivo.

Secretos.

El maltratador enseguida te exigirá que guardes meticuloso secreto de todo lo que pase entre tú y él. Eso te privará de la posibilidad de buscar consejo y contrastar lo que él te hace con lo que hacen otras parejas o la comunidad BDSM. Es normal que algunas cosas queden en la privacidad del dormitorio, pero el excesivo secretismo debe ser una señal de alerta.

Exageraciones y mentiras.

Los maltratadores no suelen ser personas honestas, sino que viven rodeados de una espesa red de exageraciones, verdades a medias y mentiras. Eso suele tener la función de presentarlos como algo que no son en realidad. Te hará creer que es un hombre atractivo, que muchas mujeres están detrás de él, que tienes una gran suerte en que te haya elegido y que perderás muchísimo si te deja. Todo esto nace de la baja autoestima y la inseguridad que son el origen del comportamiento manipulador, que él compensa con un ego hipertrofiado que necesita ser apuntalado en todo momento.

Celos.

La posesividad y los celos suelen formar el núcleo central del maltrato, su fuente de origen. Si leemos cuidadosamente las noticias de esos crímenes en las parejas, siempre encontraremos que los celos juegan un papel fundamental en ellos. Los celos son una emoción normal que casi todo el mundo siente en un momento u otro de su vida. Lo que no es normal es que los celos se conviertan en una sospecha continua, en algo que influye en todas las cosas que se hacen. Una buena señal de que las cosas se están saliendo de madre son los celos retroactivos: que él no soporte la idea de que has tenido relaciones con otros hombres en tu pasado y querer hacerte admitir lo malas que fueron.

Ataques y faltas de respeto a otras personas.

“Si quieres saber cómo te tratará tu novio, mira cómo trata a su madre”, dice el saber popular. Si ves que él es una persona violenta y agresiva, que le falta al respeto a completos desconocidos por cualquier nimiedad, que empieza peleas de tráfico, en los bares o en los foros de internet, ¿qué te hace pensar que va a comportarse de forma distinta contigo en la intimidad? Presta especial atención a cómo trata a otras mujeres, y a cómo terminaron sus relaciones anteriores. Si además de todo eso empieza a tener explosiones de ira incontrolada cuando está contigo, es mejor que termines la relación cuanto antes.

Consumo de drogas.

Es sabido que el consumo de drogas es incompatible con las sesiones de BDSM, pues ésta requieren una mente clara y despejada por parte del dominante y la capacidad de procesar sensaciones y emociones de forma normal por parte de la sumisa. Sin embargo, no es raro encontrar dominantes que consumen drogas estimulantes como la cocaína y las anfetaminas para tener una experiencia más intensa y placentera. Por otra parte, la manera más fácil de abusar de una sumisa es inducirla a tomar drogas que disminuyen su capacidad crítica y debilitan su voluntad.

Tomar control de detalles esenciales de tu vida: dinero, trabajo, vivienda, etc.

Lo pueden hacer bajo el pretexto de hacerte un favor, de ayudarte a manejar tus finanzas y a encauzar tu vida. Algunas sumisas entran en la relación en una situación de debilidad económica. El peligro es claro: una vez que el maltratador controle alguno de estos aspectos esenciales de tu vida, escapar de la relación se volverá enormemente difícil. Requerirá ayuda externa, y si él también ha conseguido que rompas con tu entorno social, se volverá prácticamente imposible.

¿Qué hacer cuando se detectan estos síntomas? Si la relación está empezando y las señales son claras, lo mejor es cortarla lo antes posible. Sin embargo, el romper no es siempre la mejor opción y hay relaciones que merecen la pena ser rescatadas. En ese caso mi consejo sería limitar drásticamente la relación D/s hasta que puedan establecerse parámetros más seguros: cambiar la sumisión a tiempo completo (24/7) por juego en sesiones; establecer límites claros y una palabra de seguridad; que la sumisa retome el control sobre su vida y sus relaciones; que el Dominante analice su actitud y sus motivos, etc. Si es posible, es bueno integrarse en una comunidad BDSM, participando en reuniones y buscando amistades que entiendan la dinámica D/s y puedan prestar consejo. No hay que ver las cosas en términos de blanco y negro, bueno y malo. Sí, hay maltratadores que no van a ser reformados fácilmente. Pero también hay hombres confundidos, ignorantes, con actitudes emocionales malsanas, o que han asumido mitos sin darse cuenta de las consecuencias que tienen. Estos últimos se alegrarán a la larga de ser educados en cómo practicar el BDSM de forma segura, sensata y consensual.
Por medio de : BDSM Canarias

¿QUÉ SIGNIFICA UNA CESIÓN?

Ser prestada o cedida a otra persona que no es tu Amo, a un Am@ que, de acuerdo a los límites establecidos, te usara, azotara, humillará, será el depositari@ de tu entrega, teentregarás a través de servirle a tu Amo, cada toque, cada azote, cada acto de sometimiento sólo será la muestra de tu entrega hacia tu Amo.
Puedo decir que una cesión no es algo que debe ser tomado a la ligera, que para poderdar este paso ambos Am@-sumis@ deben tener una relación basada en la confianza, en la seguridad, la comunicación, el respeto, que para la parte sumisa no debe existir el menor resquicio de duda acerca de lo que es para su Amo, esa seguridad de saber que no se es cedido por falta de interés o valoración por parte del Amo, sino todo lo contrario.
Es el saber que eres cedida precisamente porque te considera una propiedad valiosa y está orgulloso de poseerte, de tenerte a sus pies, que es su orgullo mostrar a su propiedad, dejar que otro pruebe el por qué eres tan valiosa para El.
Que la parte sumisa tenga esa seguridad de que su Am@ no la entregaría si no supiera que estará segura y cuidada, si hay alguna duda es preferible pedirle al Am@ esperar un poco para dar ese paso, tener la seguridad de que no serás cedido al primero que pase en el camino, sino que serás cedida a quien sabrá valorar y cuidar su valiosa propiedad.
Esta seguridad no quiere decir que no sentirás “miedos” “dudas” un temblor interno que aparecerá cada vez que se hable de la futura cesión, y dudaras de tus Continue reading

La Fisiología del dolor

Los practicantes BDSM habitualmente trabajamos con el dolor como herramienta, aunque practicar el BDSM no necesariamente implique inflingir o sufrir dolor. Por eso puede resultar instructivo conocer un poco mejor la herramienta que utilizamos, aunque bajo el punto de vista práctico los adeptos al BDSM posiblemente podríamos dar algunas lecciones a los fisiólogos que estudian el dolor.Consultemos entonces la fisiología para informarnos de las propiedades del dolor, de cómo se relacionan los estímulos dolorosos con la sensación de dolor, de porqué duelen los azotes o las pinzas, etc.

Receptores sensoriales:

En el cuerpo humano se distinguen los siguientes tipos de receptores sensoriales

Receptores sensoriales BDSM
Nociceptores

Por tanto los receptores que interesan en BDSM son los nociceptores. Los nociceptores son terminaciones nerviosas destinadas a detectar estímulos de intensidad suficientemente elevada como para producir una lesión en los tejidos o que estén próximos a producir una lesión. El término viene del término latino nocere que significa “perjudicar”.

Como se ha visto en la tabla anterior, los nociceptores no son los mismos receptores que los encargados de transmitir las sensaciones habituales de tacto o de temperatura. Se caracterizan y diferencian de éstos por:

Tener un umbral de respuesta muy alto
Este umbral de respuesta se reduce al aplicar estímulos reiterados, lo que se denomina “sensibilización”. Dicho de otro modo: el umbral depende del historial de la zona. Incluso se puede llegar a producir dolor en una zona sensibilizada aplicando estímulos que habitualmente serían inocuos, lo que se denomina “alodinia”.
Presentar “postdescarga”. Es decir, Continue reading

Diez reglas para Dominantes

10 reglas de dominantes1-Se paciente: Hasta que un sumis@ se te entregue, no tienes derecho a ordenarle, dale tiempo para que te conozca y sepa como eres. La delicadeza y la sutileza son dos de las principales caracteri­sticas de la dominacion, asi como la fuerza y la educacion y el respeto. Debes mostrar la misma agudeza que tienes en la vida real.2-Se humilde: Puedes ser un excelente Am@ pero no todo el mundo necesita saberlo ni hay que ir predicandolo a voces. Tendras muchas oportunidades para mostrar lo buen@ que eres, asi­ como para poder ponerte en evidencia. No te engañes a ti mism@ con cosas que sabes que no podras cumplir.

3-Manten tu mente abierta: Aunque tradicionalmente el Amo es el maestr@ en la D/s,. Tambien puedes aprender de tu sumis@ . Muestrate predispuesto a aprender de otros dominantes que no piensan como tu. Y date cuenta que cada un@ tiene su propio estilo.

4-Se comunicativo: eres responsable de reunir informacion sobre tu sumis@, cosas tales como experiencia, li­mites, gustos asi­ como su estado de salud. Jugar sin estos conocimientos es como jugar a la ruleta rusa. Habla claramente con tu sumis@, para despejar cualquier duda. Explicita las reglas y los li­mites y no des por hecho que tu sumis@ sabe las reglas basicas. Continue reading

Carta de Derechos Sumisos

Derechos SumisosTienes derecho a ser tratad@ con respeto. NO sólo tienes este derecho, también tienes el derecho a exigirlo. Ser sumis@ no significa ser un mueble ni menos persona que nadie. La palabra “sumis@” describe tu naturaleza y no te menosprecia como ser humano. Tienes también el derecho y el deber de respetarte a ti mism@.
Tienes derecho a estar orgullos@ de lo que eres: Ser sumis@ no es algo que deba hacerte sentir avergonzad@ o tener sentimientos de repulsa. Tu sumisión es un don y debería ser siempre motivo de orgullo y felicidad.
Tienes derecho a sentirte segur@: Ser sumis@ no debe hacerte sentir insegur@, asustad@ o amenazad@. La sumisión no es vivir jugando con el miedo. Debes sentirte segur@ en toda situación o no habrá verdadera entrega nunca.
Tienes derecho a sentir: Tus emociones y sentimientos salen de dentro de ti y son tan validos como los de cualquier otr@. Tienes derecho a tenerlos. Esos sentimientos, tanto positivos, como negativos, te hacen como eres y suprimirlos solo traerían la infelicidad más tarde.
Tienes derecho a expresar tus sentimientos negativos: Ser sumis@ no te hace un objeto sin pensamientos negativos. Tus preocupaciones son reales y tienes derecho a expresarlas. Si sientes que algo no está bien, es injusto, te hace sentir mal en definitiva, dilo.
Tienes derecho a decir NO: Decir NO es tan fácil como decir SI, si te opones a algo por cualquier motivo, niégate firmemente.
Tienes derecho a esperar ser feliz en la vida: Ser sumis@ no significa aspirar a una vida miserable llena de sufrimiento y desesperanza. Tu sumisión debe llenarte, darte paz y alegría. Si no es así, algo va mal.
Tienes derecho a tomar parte en la relación: Eres una parte activa de la relación y tienes derecho a contribuir en ella. Eres sumis@, no pasiv@. Una relación que no contempla tus necesidades, pensamientos, esperanzas y deseos, no es la relación ideal con la que empezar. Esto es aplicable a las relaciones de amistad, de pareja o a las relaciones d/s.
Tienes derecho a estar san@: La salud implica el bienestar físico, mental y emocional. Cualquier relación que te produzca un sufrimiento por encima de tus limites es abuso. No hay lugar para el comportamiento abusivo en las relaciones D/s y depende de ti asegurarte de que esa línea no sea cruzada. Ser sumis@ no le da a nadie el derecho a herirte física, mental o emocionalmente.
Tienes derecho a practicar sexo seguro: No sólo es un derecho, es casi un deber. Has de ser consciente de las enfermedades de transmisión sexual y prevenirlas. Es tu derecho y no debes permitir que NADIE te haga renunciar a el.
Nota: varios textos similares en el idioma originalhttp://www.asubmissivesjourney.com/rights_of_submissive.html (2001)
http://www.dadgproductions.com/subrights.htm
http://vanilla-not.com/submissivesspeak/subbill.html
http://www.fortunecity.com/rivendell/princess/1033/subrights.html
Autor desconocido

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Culpabilidad y remordimiento

culpabilidad en el BDSM¿Qué hay de malo en mí?La forma de vida de BDSM o de D/s es como cualquier otra opción de forma de vida, es una mezcla de instinto, emoción, intelecto y comportamiento para crear una viable, satisfactoria y placentera forma de interactuar con nuestra familia y pares sociales.

Muchas mujeres instintivamente se encuentran atraídas por Hombres Dominantes y Comportamientos Dominantes. Una mujer que demuestra rasgos sumisos en una relación sexual, puede actuar totalmente diferente en un ambiente no sexual. Ella se “conectará” visceral y emocionalmente con un comportamiento sumiso en el contexto del SEXO, pero a veces siente una profunda y constante culpa y remordimiento por lo que ella concibe como “sentimientos culturalmente inadecuados”.

Es incorrecto pensar que el comportamiento sexual sumiso es similar o está relacionado a un FETICHE, tal como ropa de cuero o adoración del pie. Un fetiche es un objeto NO SEXUAL, parte del cuerpo o comportamiento no conectado normalmente con la actividad sexual, que excita y despierta la libido. Un fetiche se convierte en una parte importante del proceso emocional e intelectual del pensamiento que dispara la excitación sexual y los orgasmos. Cuando el fetiche llega a ser obsesivo, la persona puede ser sexualmente disfuncional sin él.

El instintivo e intuitivo manejo de la compañera por parte de un hombre fuerte y confiado es claramente algo absolutamente distinto de un fetiche. Hay distintas ventajas biológicas en encontrar y unirse a un macho dominante. La “recompensa química” que se desprende de encontrar a tal compañero es Continue reading

La Ceremonia de las Rosas

ceremonia de las rosasEl estilo de vida formal está lleno de tradiciones y ceremonias que rara vez son presenciadas por el mundo exterior y quizás uno de los rituales con más significado sea La Ceremonia de las Rosas. Esta ceremonia está plagada de simbolismo y mística desde hace siglos. Aquí está una descripción breve de lo que implica y significa.

Un Lazo Eterno

Una pareja que ha decidido permanecer junta toda su vida e incluso más allá, a menudo optará por este ritual como una declaración simbólica de su compromiso eterno. Se usa a veces también para renovar una relación que ha atravesado un tiempo difícil y ha sobrevivido a la prueba. Hay muchas variaciones y las parejas a veces escogen añadir toques especiales para hacer de ello una ceremonia personal.

La ceremonia nunca es pública. Normalmente sólo asiste la pareja y uno o dos amigos cercanos. El sumiso lleva un solo capullo de rosa blanca. El Dominante una rosa roja completamente abierta. Ambas rosas deben tener espinas en sus tallos y deben estar recien cortadas. Para el resto del ritual se Continue reading

Co-dependencia desde la perspectiva del dominante

En el día de hoy, quisiera presentarles una situación que suele presentarse mucho y la cual puede muy bien estar solapada en una relación de dominación. Co-dependencia. No entraré en sus orígenes y posibles causas. Solo me dedicaré a identificar el problema y a presentar posibles soluciones. Sí quisiera mencionar que son muchos los que opinan que proviene de la niñez, la mezcla de carencias afectivas tempranas y el mantenimiento de la vinculación emocional hacia las personas que han resultado insatisfactorias. Por otro lado, son muchos los que opinan que esta situación se presenta en los hijos adultos de padres alcohólicos o con problemas de dependencia química.

Definición

Comenzaré por decirles que soy una mujer co-dependiente. Según Wikipedia, la co-dependencia es una condición psicológica en la cual alguien manifiesta una excesiva, y a menudo inapropiada, preocupación por las dificultades de alguien más. Definimos al co-dependiente como aquel que suele olvidarse de sí mismo para centrarse en los problemas del otro (su pareja, un familiar, un amigo, etc), es por eso que es muy común que se relacione con gente “problemática”, justamente para poder rescatarla y crear de este modo un lazo que los una.

En nuestro ambiente, muy fácilmente podemos caer en relaciones de co-dependencia, pues muy bien se puede confundir con prácticas de dominación y sumisión. El co-dependiente no le gusta estar solo, por eso siempre estará en una Continue reading

Diferencias entre una esclava y una sumisa

¿Hay diferencias entre una esclava y una sumisa?Otra vez, mi respuesta es que si­ las hay. Las esclavas se diferencian de las sumisas en como piensan, actuan, se someten y en sus expectativas. Una esclava tiende a pensar mas a lo largo de las lineas del negro y del blanco. Tienen un espacio muy pequeño para el abatimiento o para las escalas de grises en sus opciones de la forma de vida. No esperan contar ante el abatimiento con la reaccion de su Dominante. Esto significa que, si una esclava esta sintiendo enfermedad y por esto no termina todas sus tareas diarias generalmente esperara que el Dominante reaccione con el castigo. Una sumisa puede estar mas inclinada a contar con la clemencia del Dominante porque ella esta enferma.

Una esclava piensa en términos de ser poseida, no en terminos de someterse. A las esclavas, la relacion y vinculo que la encadena a su propietario, se traduce a menudo a la declaración que no tienen el derecho a la “opcion” o a “opcion” de abandonar si va mal la relacion. Esto no significa que una esclava aceptara una relacion abusiva, aunque sus li­mites de tolerancia para considerar que es abusivo y que no debe parecerse al abuso son mas altos que los de una sumisa. Esta creencia de propiedad proviene de una fuerte vinculacion en un nivel emocional y mental al Dominante. Hay un nivel de la aceptacion del comportamiento Dominante que puede ser mas intenso y extenso que el que muchas sumisas permitirían.

Por ejemplo, un Dominante puede desear traer una tercera persona a la relación. Para la satisfacción de la sumisa esta puede exigir ciertos criterios antes de que lo permita que ocurra, mientras que una esclava puede decir “no es para mi, si esto es lo que el Amo desea, que así sea” y acepta sin Continue reading